Theresa Zabell, única mujer española doble campeona olímpica (Barcelona 92 y Atlanta 96), ha trasladado la mentalidad del alto rendimiento al mundo empresarial y medioambiental. Fundadora y presidenta de la Fundación Ecomar, impulsa desde 1999 la educación en sostenibilidad y asesora a organizaciones en liderazgo y estrategia ESG. Fue vicepresidenta del Comité Olímpico Español, diputada en el Parlamento Europeo, consultora de la UNESCO. Es una de las grandes referentes del deporte español y una voz influyente en sostenibilidad y liderazgo con propósito.
¿Quién es Theresa Zabell?
Una deportista que entendió muy pronto que ganar una medalla es cruzar la línea de llegada en primera posición, pero que lo verdaderamente importante es el camino. He dedicado mi vida al alto rendimiento, primero en el mar y después en la empresa y en la sostenibilidad. Creo profundamente en el propósito y en el poder transformador del ejemplo.
¿Qué te inspiró a empezar tu carrera profesional?
El mar me dio todo: disciplina, foco, resiliencia y oportunidades únicas. Al finalizar mi carrera deportiva tuve que reinventarme a nivel profesional y además sentí la responsabilidad de devolverle algo al mar que tanto me había dado. Así nació mi compromiso con la sostenibilidad y, más adelante, la Fundación Ecomar.
La clave de tu éxito
Tener claro hacia dónde voy y qué me hace feliz. En mis conferencias explico que, para navegar de tu línea de salida a la de llegada en cualquier ámbito de la vida, necesitas identificar bien tu objetivo, aceptar el precio que vas a pagar, rodearte de un buen equipo, diseñar una estrategia y dejar espacio para que la suerte te encuentre trabajando. Reinventarme y mantener la visión en momentos difíciles también ha sido determinante.
Experiencia más gratificante
Subir al podio olímpico fue extraordinario. Ver cómo miles de jóvenes cambian su forma de relacionarse con el planeta gracias a nuestros programas es profundamente emocionante. Pero mis dos mejores medallas son Olimpia y Eugenio.
Mayor desafío y cómo lo has superado
La transición del deporte profesional al mundo empresarial. Pasar de competir a gestionar, de depender del rendimiento físico a liderar equipos y proyectos complejos. Lo superé formándome, escuchando mucho y aplicando la mentalidad olímpica a cada decisión.
¿De qué equipo eres?
Del deporte como escuela de vida. Y, por supuesto, del deporte español.
Juegas a…
Sigo navegando siempre que puedo y ahora me aventuro también a explorar bajo de la superficie. El mar sigue siendo mi lugar de equilibrio.
Deportista masculino favorito…
Rafa Nadal, por su humildad, su mentalidad y su respeto absoluto por el trabajo.
Deportista femenina favorita…
Son muchas. Admiro especialmente a las que abrieron el camino para las generaciones actuales: Mercedes Coghen, Miriam Blasco, Arantxa Sánchez Vicario, Conchita Martínez… y muchas más.
Nunca te pierdes…
Unos Juegos Olímpicos, aunque sea desde casa.
Recorrerías medio mundo para ver…
Una final olímpica decisiva o una playa natural intacta.
¿Un momento histórico deportivo que recuerdes?
Barcelona 92. Fue mucho más que unos Juegos: marcó un antes y un después para el deporte español y para toda una generación.
¿Cómo afrontas el riesgo?
En una regata aprendes que el viento cambia en segundos y cuando lo hace, tienes que ajustar las velas para no perder el rumbo. El riesgo no se evita, se gestiona con preparación, lectura del entorno y capacidad de reacción.
¿Cómo te mantienes motivada?
Cuando tengo un sueño, le pongo una fecha y lo convierto en objetivo. Después trazo el plan. En mi equipo me han oído muchas veces explicar cómo se come un elefante: por partes. Lo divides en porciones asumibles y cada día avanzas una. Esa constancia diaria es la que mantiene viva la motivación.
Un consejo para nuevos profesionales
Que definan bien a dónde quieren llegar y pongan en marcha su propio ‘Poder de los 5 Aros’: objetivo, compromiso, equipo, estrategia y actitud.
Hablando con los Maxenchs
El Mundo Deportivo