La semana pasada tuve el honor de presentar en Oviedo el evento de Serena Williams, galardonada con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes.
Escucharla fue mucho más que asistir a una conversación sobre tenis.
Fue escuchar a una mujer que, con su
💪 fuerza,
💪 disciplina
💪 y determinación,
cambió, para siempre. las reglas del juego.
Su historia nos recuerda que:
✅ los límites están para superarlos,
✅ la excelencia se construye día a día y
✅ que el verdadero éxito va más allá de los títulos
Está en abrir camino para los que vienen detrás.
Porque cuando una mujer —una persona— logra algo grande, inspira a toda una generación de niñas y niños a creer que ellos también pueden hacerlo.
Gracias, Serena, por recordarnos el poder del trabajo, del carácter y del ejemplo.
Y gracias a la FUNDACION PRINCESA DE ASTURIAS por seguir celebrando los valores que hacen del deporte una escuela de vida.
La campeona olímpica Theresa Zabell y el ex tenista Feliciano López, miembros del jurado que la eligió premiada, presentaron un encuentro con 1.800 niños y jóvenes, muchos de clubes de tenis de Asturias, en el Palacio de Exposiciones y Congresos Ciudad de Oviedo bajo el título Serena: legado y leyenda. Durante el encuentro, muchos jóvenes tuvieron la oportunidad de hacerle preguntas a la leyenda del tenis. Una niña que soñaba con convertirse en tenista profesional le pidió un consejo a Serena, quien respondió sin dudar: «Sigue tus sueños y nunca dejes de soñar. Quizás te canses en el camino, pero te darás cuenta de que todo habrá valido la pena. Ser tenista profesional, ser atleta, es muy divertido, es lo mejor». La fórmula es simple: «No rendirse. Hay días más oscuros, pero hay que seguir adelante porque siempre hay luz al final del túnel».